Hemeneutica

Es la ciencia de interpretar correctamente la Biblia usando el método gramático-historico tomando en cuenta el impacto directo del contexto en el cual se dio la Palabra de Dios. Se sigue la interpretación literal de las palabras sin ignorar las figuras literarias y retóricas, las parábolas, la poesía y la profecía. Provee las herramientas para ser un buen intérprete de las Escrituras.
Verbo griego Hermeneuv: “Interpretar”
En
este curso estudiaremos la Hermenéutica Bíblica, no basta con pararse en el
púlpito con pasión para predicar la Biblia, se necesitan herramientas adecuadas
para poder interpretarla correctamente.
2
Timoteo 2:15: “Haz todo lo posible por presentarte delante de Dios como
un hombre de valor comprobado, que enseña debidamente el mensaje de la verdad”.
También
es una obligación para un predicador el aprender a enseñar debidamente la
Biblia, y la Hermenéutica Bíblica nos proporciona las herramientas y las bases
que necesitamos para lograr eso. Así que, si estás involucrado en la función de
predicar o enseñar en la iglesia, esta materia será de extrema utilidad para
ti.
•Nehemías. 8:7-9: ``y el pueblo estaba atento en su lugar.
Y leían en el libro de la ley 8 de Dios claramente,
y ponían el sentido, de modo que entendiesen la lectura.
Y Nehemías el gobernador, y el sacerdote 9 Esdras, escriba, y los levitas que hacían
entender al pueblo, dijeron a todo el pueblo: Día santo es a Jehová nuestro
Dios; no os entristezcáis, ni lloréis; porque todo el pueblo lloraba oyendo las
palabras de la ley. Luego les dijo: Id, comed...´´
INTRODUCCION
La
Hermenéutica es la ciencia de la interpretación. Dicho nombre se aplica,
generalmente, a la explicación de documentos escritos y, por este motivo, puede
definirse más particularmente a la Hermenéutica como la ciencia de
interpretación del lenguaje de los autores. Esta ciencia da por sentado el
hecho de que existen diversas modalidades de pensamiento, así como ambigüedades
de expresión; y tiene por oficio hacer desaparecer las probables diferencias
que puedan existir entre un escritor y sus lectores, de modo que éstos puedan
comprender con exactitud a aquél.
La
Hermenéutica Bíblica, o Sagrada, es la ciencia de interpretación del Antiguo y
Nuevo Testamentos. Siendo que estos dos documentos difieren en forma, lenguaje
y condiciones históricas, muchos escritores han considerado preferible tratar
por separado la Hermenéutica de cada uno de ellos. Y siendo el Nuevo Testamento
la revelación más plena, así como la más moderna, su interpretación ha recibido
mayor y más frecuente atención. Pero es asunto discutible si ese tratamiento
separado de los dos testamentos es lo mejor. Es asunto de la mayor importancia
el observar que, desde el punto de vista cristiano, el Antiguo Testamento no
puede ser plenamente comprendido sin la ayuda del Nuevo. El misterio del
Cristo, cosa que en otras generaciones no se hizo conocer a los hombres, fue
revelado a los apóstoles y profetas del N. Testamento (Efes. 3: 5) y esa
revelación arroja inmensa claridad sobre muchos pasajes de las Escrituras
Hebreas. Por otra parte, es igualmente cierto que sin un conocimiento perfecto
de las Antiguas Escrituras es imposible tener una interpretación científica del
Nuevo Testamento. El lenguaje mismo del Nuevo Testamento, aunque pertenece a
otra familia de lenguas humanas, es notablemente hebreo. El estilo, la dicción
y el espíritu de muchas partes del Testamento Griego, no pueden apreciarse
debidamente por quienes no estén relacionados con el estilo y espíritu de los
profetas hebreos. También tenemos el hecho de que abundan en el A. T. los
testimonios a Cristo (Luc 24: 2744; Juan 5: 39; Actos 10: 43) la ilustración y
el cumplimiento de los cuales sólo pueden verse a la luz de la Revelación
Cristiana. En fin, la Biblia, en su conjunto, es una unidad de hechura divina y
existe el peligro de que al estudiar una parte de ella descuidando,
relativamente, otra parte, caigamos en métodos equivocados de exposición. Las
Santas Escrituras deben estudiarse como un conjunto, porque sus diversas partes
nos fueron dadas de muchas maneras (Heb. 1: 1) y, tomadas en conjunto,
constituyen un volumen que, en una forma notable, se interpreta a sí mismo.
La
Hermenéutica tiende a establecer los principios, métodos y reglas que son
necesarios para revelar el sentido de lo qué está escrito. Su objeto es
dilucidar todo lo que haya de oscuro o mal definido, de manera que, mediante un
proceso inteligente, todo lector pueda darse cuenta de la idea exacta del
autor.
La necesidad
de una ciencia de interpretación es cosa que se impone en vista de las
diversidades mentales y espirituales de los hambres. Aun el trato personal
entre individuos de una misma nación e idioma a veces se hace difícil y
embarazoso a causa de los diferentes estilos de pensamiento y de expresión. El
mismo apóstol Pedro halló en las epístolas de Pablo cosas difíciles de entender
(2 Pedro 3: 16) . Pero especialmente grandes y variadas son las dificultades
para entender los escritos de los que difieren de nosotros en nacionalidad y en
lengua. Aun los eruditos se hallan divididos en sus tentativas por descifrar e
interpretar los registros del pasado. Únicamente a medida que los exegetas
vayan adoptando principios y métodos comunes de procedimiento, la
interpretación de la Biblia alcanzará la dignidad y seguridad de una ciencia
establecida; pues si alguna vez el ministerio divinamente asignado de la
reconciliación, ha de realzar el perfeccionamiento de los santos y la
edificación del cuerpo de Cristo, de manera de traer a todos a la obtención de
la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios (Efes. 4: 12‑13) ello
debe hacerse por medio de una interpretación correcta y un empleo eficaz de la
Palabra de Dios. La interpretación y aplicación de esa Palabra debe descansar
sobre una ciencia sana y manifiesta de la Hermenéutica.
Pautas de
Interpretación
1. Recuerde que el contexto rige. Contexto quieres decir
"lo que va con el texto". Para comprender el contexto, usted debe
estar familiarizado con la Palabra de Dios. Una vez que haya sentado las bases
sólidas de la observación, estará preparado para considerar cada versículo a la
luz de:
ü Los versículos anteriores y posteriores
ü El libro en que se encuentra.
ü Toda la Palabra de Dios
Al estudiar,
pregúntese: ¿Es mi interpretación de determinada sección de la Biblia
consecuente con el tema, propósito y estructura del libro en que se
encuentra? ¿Concuerda con lo que dicen otros pasajes bíblicos sobre el
mismo tema, o hay un diferencia manifiesta? ¿Estoy tomando en cuenta el
contexto histórico y cultural de lo que se dice? Nunca saque un pasaje de su
contexto para forzarlo a que diga lo que usted quiera que diga. Descubra lo que
dice el autor; no agregue nada a lo que éste quiere decir.
2. Siempre busqué todo el consejo
de la Palabra de Dios. Cuando conozca a fondo la
Palabra de Dios, no aceptará una enseñanza sólo porque alguien haya usado uno o
dos versículos aislados para respaldarla. Es posible que esos versículos se
hayan sacado fuera de su contexto, o que se hayan pasado por alto otros pasajes
importantes que habrían llevado a una comprensión diferente. A
medida que lea la Biblia con regularidad y en totalidad, y profundice en el
conocimiento de todo el consejo de la Palabra de Dios, podrá discernir si una
enseñanza es bíblica o no.
ü Empápese de la Palabra de Dios; es su
defensa contra la falsa doctrina.
ü No haga una doctrina de un solo
versículo de la Biblia
3. Recuerde que la Biblia no se
contradice. El mejor intérprete de la Biblia es la Biblia
misma. Recuerde que toda la Escritura es inspirada por Dios. Por tanto, las
Escrituras nunca se contradicen.
La Biblia contiene toda la verdad que pudiera necesitar para cualquier
circunstancia de la vida. A veces, sin embargo, le pudiera resultar difícil
conciliar dos verdades aparentemente contradictorias que aparecen en las
Escrituras. Un ejemplo de esto sería el de las enseñanzas sobre la soberanía de
Dios y la responsabilidad del hombre. Cuando se enseñan en la Palabra dos
o más verdades que parecen estar en conflicto, recuerde que los seres
humanos tenemos una mente finita. No lleve una enseñanza a un extremo al que no
lo lleva Dios. Más bien humille su corazón en fe y crea lo que dice Dios, aún
cuando de momento no pueda comprender o conciliar perfectamente lo que Él dice.
El mejor intérprete es la Biblia misma.
4. No base sus convicciones en un
pasaje oscuro de las Escrituras. Un pasaje oscuro es uno
cuyo significado no se puede entender con facilidad. Como es difícil entender
estos pasajes aun cuando se empleen los correctos principios de interpretación,
no se deben usar como base para establecer ninguna doctrina.
ü Pasaje oscuro es uno cuyo significado
no se puede entender con facilidad.
ü No establezca una doctrina en uno de
estos pasajes, busque uno paralelo con más claridad.
5. Interprete las Escrituras
literalmente. La Biblia no es un libro místico. Dios
nos habló para que conociéramos la verdad. Por lo tanto, tome la Palabra de
Dios en sentido literal, es decir, en su sentido natural y normal. Busque en
primer lugar la enseñanza clara de un pasaje, no un significado oculto.
Comprenda y reconozca las figuras retóricas e interpretarlas como
tales.
Considere lo que dice cada autor a la luz del estilo literario que emplea. Por ejemplo, se encontrarán más símiles y metáforas en la literatura poética y profética que en los libros históricos o biográficos. Interprete los pasajes de las Escrituras conforme a su estilo literario.
Considere lo que dice cada autor a la luz del estilo literario que emplea. Por ejemplo, se encontrarán más símiles y metáforas en la literatura poética y profética que en los libros históricos o biográficos. Interprete los pasajes de las Escrituras conforme a su estilo literario.
ü Respetando el estilo literario del
autor
ü Interprete de acuerdo al estilo
literario
Los siguientes son algunos de los estilos literarios que se
emplean en la Biblia: Históricos: Hechos; Proféticos: Apocalipsis; Biográfico:
Lucas; Didáctico (de enseñanza): Romanos; Poético: Salmos; Epistolar (carta): 2
Timoteo; Sapiencial: Proverbios.
6. Busque el significado único del
pasaje. Al interpretar un pasaje de la Biblia, siempre
procure entender lo que el autor tenía en mente. No tergiverse ningún versículo
para respaldar una idea que no se enseña con claridad en el texto. A no ser que
el autor de un libro indique que hay otro significado en lo que dice, deje que
el pasaje hable por sí mismo.
Al interpretar un pasaje de la Biblia, siempre procure entender lo
que el autor tenía en mente. No tergiverse ningún versículo para respaldar una
idea que no se enseña con claridad en el texto. A no ser que
el autor del libro indique que hay otro significado en lo que dice, deje que el
pasaje hable por sí mismo.
Cuídese del subjetivismo: Ponerse en el lugar del autor.
“Problemas de
Interpretación”
Súper Interpretación: “Exageración”
Decir mucho mas de la idea natural del texto; querer
acentuarla, pero exagerando cosas que al autor nunca se le ocurrieron decir,
todo por ignorar el contexto del libro.
Interpretación Correcta : “Como los destinatarios
originales entendieron”
Es la manera natural, es como el autor quiere ser
entendido. Esto lo conseguimos dando una interpretación textual, tomando en
cuenta el contexto, en la literatura empleada, en los ejemplos y figuras de
lenguaje utilizadas.
Sub. Interpretación : “Decir menos de lo que el autor
original quiere decir”
Decir menos de lo
que la idea natural está hablando. Ignorar el punto de vista del
autor del libro.
Barreras de
Interpretación
Cultura: La del autor y la de los
destinatarios.
Lenguaje: del autor y los
destinatarios.
El Autor: ¿Quien es?, su carácter.
Propósito: el por qué escribió.
Destinatarios: a quienes originalmente el autor
está escribiendo
Evidencias
Sinónimos de Evidencia: Certeza, Certidumbre, Seguridad, Realidad, Convicción,
Demostración.
Diccionario:
1. f. Certeza clara y manifiesta de la
que no se puede dudar.
2. f. Der. Prueba determinante en un
proceso.
Para llegar a cualquier interpretación tenemos que tener
una evidencia clara que afirma esa interpretación. Interpretación, ver
los hechos como sucedieron, ver la verdad que el autor tiene en mente, y la
evidencia es la base, la prueba de ese hecho o esa verdad.
Dar una interpretación sin evidencias estaría basado en:
suposiciones, pareceres, conjeturas, y en hechos que no se pueden probar ni
demostrar.
Cualquier interpretación en la Biblia tiene que estar
respaldada por evidencias que confirmen esa verdad. Y no basar la
interpretación en sentimientos, opiniones externas, prejuicios y opiniones
personales; sino en evidencias claras.
¿Donde conseguir las evidencias
para verdades Bíblicas?:
1. Contexto: Los
versículos y capítulos anteriores y posteriores.
2. Versículos paralelos: Versículos
relacionados con la misma verdad que se encuentran en otros libros de la
Biblia.
3. Lenguaje original: Ver
el significado de las palabras en la lengua original.
4. Primeros destinatarios: La
situaciones de los destinatarios, ¿a quien el autor le esta escribiendo
originalmente?
5. Situación del Autor: ¿Quién
es? ¿Por qué escribe? ¿Dónde esta?
6. Palabras repetidas: Lo
que el autor repite con frecuencia para ser entendido.
Estos seis puntos deben estar respaldados por los
versículos que afirman lo que queremos decir, esta es la evidencia en si.
Afirmamos algo, los respaldamos con el contexto, versículos paralelos, lenguaje
original, situación de los destinatarios y del autor; y damos el versículo que
lo afirma como la evidencia para decir lo que el autor tenía en mente.
Respetando al autor del libro, él es el receptor original
de la idea y no nosotros mismos.
En este punto podríamos decir que:
1. Es mucho trabajo: Al principio será un poco
trabajoso, por causa que tenemos que cambiar nuestra mente, de Conclusiones
= Biblia a Biblia = Conclusiones.
Esto llevara un poco de tiempo y trabajo, pero después será
normal porque pensaremos diferente, sacando cualquier conclusión de la Biblia y
no lo contrario. La verdad es que será mas trabajo el afirmar algo
que la Biblia no esta diciendo.
2. No tengo tiempo: Con la mente cambiada
será algo natural, estaremos buscando la evidencia en cualquier enseñanza para
llegar a una conclusión, y nunca lo contrario. Pensar como Dios piensa, un
proceso de cambio, que será parte de nuestro tiempo.
El Cristianismo se basa en hechos
(Evidencias) en los cuales ponemos nuestra fe.
“Y si Cristo no ha resucitado,
la fe de ustedes es ilusoria y todavía están en sus pecados"
1 Corintios 15:17 (NVI)
El Cristianismo no se basa en la fe
sino en hechos (Evidencias) en las cuales ponemos nuestra fe
BIBLIOGRAFÍA
Terry, M.S. La
Hermenéutica
Virkeler,
Henry. Hermenéutica. Principios y Procedimientos de Interpretación Bíblica Edición
en idioma español, Editorial Vida. Deerfield, Florida, 1994
Berkhof, Luis.
Principios de Interpretación bíblica, Libros Desafío, Grand Rapids, Michigan,
2005
Trenchard,
Ernesto. Normas de Interpretación Bíblica

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